Pintar y colorear ya no es solo un juego de niños. Esta tendencia está recién llegada de Francia cargada de fuerza y lejos de la moda textil o del vino o el queso. Esta vez los franceses lo ponen más sencillo, tan sencillo como pintar y colorear.
Parte de una premisa: pintar sin salirse de las líneas, requiere concentración y este ayuda a abstraerse de los problemas. Al concentrarnos pensando en los colores que vamos a emplear y a no salirnos de la línea nos aporta y alivia del estrés que nos rodea. El ejercicio funciona igual que con los niños: pintar y colorear relaja y lo asociamos a un rato de calma.
Esta técnica no elimina los problemas ni desaparecen pero ejercita nuestra imaginación y nos permite evadirnos de las presiones que nublan nuestra mente, al menos por un tiempo. No cabe duda que son diseños más complicados que los dibujos infantiles, estos sirven para impulsar la creatividad de los adultos, que muchas veces se deja a un lado al crecer.
Esta nueva tendencia no tiene que ver cómo se puede pensar con volver a la infancia, tiene como objetivo la voluntad de centrarse en uno mismo, relajarse y sentirse valorado por una creación personal y manual.
Es una forma de liberarse de complejos, desconectar del mundo hiperconectado en el que vivimos, estamos siempre pendientes de Internet, el teléfono, etc. Todo va más y más rápido….
Vivimos en unos niveles de estrés muy elevados y nos viene muy bien tener un escape creativo para combatir la ansiedad del día a día. Desde hace un tiempo se han puesto de moda actividades populares como el ganchillo, el punto o hacer bordados, porque de vez en cuando necesitamos dejar a un lado los Smartphone y la tecnología para ayudarnos a olvidar el caos que nos rodea.